El Desperdicio de alimentos y su gestión

Los residuos de alimentos se producen a lo largo de todo el espectro de la producción, desde la granja hasta la distribución, pasando por los minoristas y el consumidor. Nuestra alimentación y nuestra dieta difiere mucho de la de nuestros antepasados, como recoge la dieta paleo.

El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos define la pérdida de alimentos como la cantidad comestible de alimentos después de la cosecha que está disponible para comer pero que no se utiliza. Las razones incluyen pérdidas por moho, plagas o control inadecuado del clima; pérdidas por cocinar; y desperdicio intencional de alimentos.

Los alimentos desperdiciados tienen efectos de gran alcance, tanto a nivel nacional como mundial. En los EE.UU., hasta el 40% de todos los alimentos producidos no se comen, y cerca del 95% de los alimentos descartados terminan en vertederos. Es el mayor componente de los residuos sólidos municipales con un 21%. En 2014, se generaron más de 38 millones de toneladas de residuos de alimentos, de los cuales sólo el 5% se desvió de los vertederos e incineradores para compostaje. La descomposición de los desechos de alimentos produce metano, un fuerte gas de efecto invernadero que contribuye al calentamiento global. En todo el mundo, un tercio de los alimentos producidos se desecha sin comer, lo que supone una carga cada vez mayor para el medio ambiente. Se calcula que reducir los desechos de alimentos en un 15% podría alimentar a más de 25 millones de estadounidenses cada año.

Beneficios de reducir el desperdicio de alimentos

  • Ahorro en costos de mano de obra a través de un manejo, preparación y almacenamiento más eficiente de los alimentos que se utilizarán.
  • Ahorro de costes cuando se compra sólo la cantidad de alimentos necesaria y se evitan los costes adicionales de eliminación.
  • Reducción de las emisiones de metano de los vertederos y de la huella de carbono.
  • Mejor gestión de la energía y los recursos, previniendo la contaminación involucrada en el cultivo, fabricación, transporte y venta de alimentos.
  • Beneficios para la comunidad al proporcionar alimentos donados, intactos y seguros que de otra manera serían desechados.

Soluciones propuestas a los residuos de alimentos

El 4 de junio de 2013, el Departamento de Agricultura y la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos lanzaron el Desafío de Desperdicios de Alimentos de Estados Unidos (U.S. Food Waste Challenge), haciendo un llamado a entidades a lo largo de la cadena alimenticia, incluyendo granjas, procesadores agrícolas, fabricantes de alimentos, tiendas de comestibles, restaurantes, universidades, escuelas y gobiernos locales. 1] Los objetivos son:

  • Reducir el desperdicio de alimentos mejorando el desarrollo de productos, el almacenamiento, las compras y los pedidos, la comercialización, el etiquetado y los métodos de cocción.
  • Recuperar los residuos de alimentos conectando a los posibles donantes de alimentos con organizaciones de lucha contra el hambre, como bancos de alimentos y despensas.
  • Reciclar los residuos de alimentos para alimentar a los animales o para crear compost, bioenergía y fertilizantes naturales.

El 16 de septiembre de 2015, ambas agencias también anunciaron por primera vez una meta nacional de pérdida y desperdicio de alimentos, pidiendo una reducción del 50% para 2030 para mejorar la seguridad alimentaria general y conservar los recursos naturales.

El Consejo Nacional de Defensa de los Recursos emitió un documento de síntesis que proporciona directrices sobre cómo reducir los residuos a lo largo de la cadena de producción de alimentos. 2] Los siguientes son algunos puntos focales:

  • Los gobiernos estatales y locales pueden incorporar campañas de prevención y educación sobre residuos de alimentos e implementar programas municipales de compostaje. Los gobiernos pueden conceder créditos fiscales a los agricultores que donan el exceso de productos a los bancos locales de alimentos. Los proyectos de ley propuestos están actualmente en vigor en California, Arizona, Oregón y Colorado.
  • Los negocios tales como restaurantes, tiendas de comestibles y servicios institucionales de alimentos pueden evaluar el alcance de sus desechos de alimentos y adoptar las mejores prácticas. Algunos ejemplos son los supermercados que venden productos dañados o casi caducados a precios de descuento, o que ofrecen promociones “a mitad de precio” en lugar de promociones “compre uno y déjese uno gratis”. Los restaurantes pueden ofrecer porciones más pequeñas y donar el exceso de ingredientes y comida preparada sin comer a organizaciones benéficas. Las escuelas pueden experimentar con conceptos que permiten a los niños crear sus propias comidas para evitar que se descarten menos los alimentos, como por ejemplo con barras de ensaladas o burritos construidos por ellos mismos.
  • Las fincas pueden evaluar las pérdidas de alimentos durante el procesamiento, distribución y almacenamiento y adoptar las mejores prácticas. Los mercados de agricultores pueden vender productos “feos”, que son frutas y verduras descartadas y deformes que no cumplen con las normas habituales de apariencia. Las granjas pueden vender productos frescos pero no comercializables (debido a su apariencia) a los bancos de alimentos a un precio reducido.
  • Los consumidores pueden aprender cuando los alimentos ya no son seguros y comestibles, cómo cocinar y almacenar los alimentos adecuadamente, y cómo hacer composta. Ver Lidiando con el Desperdicio de Alimentos en el Hogar.

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